EDITORIAL
Identida(es)
FRANZ KRAJNIK
https://orcid.org/0000-0003-4448-5058
Fotógrafo. Magíster en Antropología Visual.
Docente de la Carrera de Comunicación y Fotografía - UPC.
Luego de 200 años de vida
republicana podemos —y debemos— preguntar- nos, quiénes somos hoy como
peruanos. La fotografía llegó al Perú en 1842, a escasos 21 años de la
célebre frase del libertador José de San Martín, pero, ¿cuál es la
imagen de nosotros mismos como país? Sin duda no es una sola.
Como bien apuntó Szarkowski (2010),
la fotografía puede entenderse como ventana o como espejo. Si bien
algunos la han conceptualizado como huella de lo real (Berger, 2000), o
análoga a ella (Barthes, 1989), es decir, como algo que no existe
separado de su referente; la fotografía, al ser una creación, carga en
sí misma la transformación de lo real (Dubois, 1986). De ahí la
importancia que tiene para entendernos no solo como el país que fuimos,
sino, sobre todo, el que somos y el que queremos ser.
Ya que es, en la experiencia
estética de la fotografía, en donde se encarna la fricción entre lo
individual y lo colectivo, entre lo subjetivo y lo objetivo (Stimson,
2006), los fotógrafos —siguiendo la analogía del espejo de Szarkowski—
terminan reflejando su propia mirada del mundo. Esta idea-visión se
inserta, a la vez, en los procesos y disputas contemporáneas sobre
identidad y, en nuestro caso, visibiliza aquellas transformaciones que
han sido, y serán, parte de nuestra historia como peruanos.
Es así como en esta edición,
dedicada al Bicentenario de la Independencia, iniciamos la primera
sección, con las placas de vidrio del fotógrafo Jero Gonzáles en la
festividad religiosa del Qoyllur rit'i en el Cusco, el archivo de
Teófilo Hinostroza nos muestra la magnitud de la sierra central y nos
acerca al Perú Profundo de mediados del siglo XX gracias a la
salvaguarda del investigador belga Servais Thissen, la entrevista
inédita de Francisco Zeballos al mítico Fernando La Rosa, figura
fundacional de la fotografía artística en el Perú contemporáneo, y el
artículo Los indisciplina- dos, el legado de los años noventa, de
Alejandro León Cannock.
La segunda sección explora el Perú
desde aquella miscelánea entre lo urbano y lo rural, ensayando, con
cada imagen, una invitación para identificarnos, para ser parte. Está
compuesta por las imágenes de Fidel Carrillo, en Lima. Una mirada, la
reseña del libro fotográfico Los Peruanos, de Carlos ‘Chino’ Domínguez,
la serie Circular, del fotógrafo Arturo Díaz Quiroz, el archivo de las
primeras fotoperiodistas peruanas en Las Pioneras, de Elsa Estremadoyro
y el portafolio del fotógrafo argentino Rodrigo Abd, quien estuvo ocho
años documentando el Perú.
Curimaná, Ucayali, 2020. Copia en gelatina de plata. Franz Krajnik.
En la tercera sección encontraremos
el ensayo Fotoprotesta, del investigador Eduardo Yalán, sobre al rol de
la fotografía como discurso, y el portafolio Héroes del Bicentenario,
como testimonio visual de los fotó- grafos que documentaron las
manifestaciones políticas de noviembre de 2020. Para cerrar,
presentamos una última sección con tres propuestas visuales que nos
abren el camino para descifrar nuestra pluralidad. La fotógrafa María
Isabel Guerra contempla los parajes de la selva central en Ríos
Voladores, la fotógrafa Keyko Monteblanco explora las danzas
altiplánicas en Candelaria y el periodista Luis Cáceres Álvarez se
interna en las profundidades de la jarana en La Catedral del
Criollismo, espacio de resistencia para la música criolla en el siglo
XXI.
FOT. Revista Peruana de Fotografía
e Investigación Visual agradece la confianza que los distintos autores
e investigadores han puesto en esta publicación. Así mismo, agradece
especialmente a Frances de La Rosa y a Zoila Hinostroza, por
compartirnos generosamente sus invaluables archi- vos. Esperamos que el
lector encuentre en estas páginas una propuesta para reflexionar y
repensar nuestras identidades desde lo visual y lo acadé- mico y así,
con la suma de diversas ideas y conocimientos, ayudemos a edificar —y
transformar— la imagen de nosotros mismos como peruanas y peruanos del
futuro. ¡Feliz Bicentenario!